El Ejército de Estados Unidos ha recibido su primer lote de nuevos lanzadores Javelin más ligeros, según anunció el contratista encargado del suministro. La entrega, realizada el pasado mes de mayo, supone un hito en la modernización del arsenal antitanque estadounidense, al reducir significativamente el peso del sistema respecto a las versiones anteriores.
El nuevo lanzador, cuyo nombre específico no ha sido revelado, pesa aproximadamente un 25% menos que el modelo actual en servicio, lo que mejora la portabilidad y la capacidad de despliegue rápido de las unidades de infantería. La reducción de peso se ha logrado mediante el uso de materiales compuestos avanzados y un diseño optimizado, sin comprometer la efectividad del misil, que mantiene su capacidad de ataque a blindajes y fortificaciones.
El contrato marco, valorado en miles de millones de dólares, contempla la entrega de miles de lanzadores a lo largo de varios años, así como misiles de recarga y equipos de entrenamiento. Este primer lote forma parte de un pedido inicial acelerado para cubrir necesidades operativas urgentes, según fuentes del programa de adquisiciones del Pentágono.
El sistema Javelin, fabricado por el consorcio Raytheon-Lockheed Martin, es un arma antitanque guiada de infantería que utiliza un buscador de infrarrojos para atacar vehículos blindados desde arriba, donde el blindaje es más débil. La versión ligera permitirá a los soldados transportar mayor número de municiones o reducir la carga individual en misiones de larga duración.
El anuncio se produce en un contexto de aumento del gasto militar estadounidense y de modernización de sus arsenales convencionales, con especial atención a los sistemas portátiles de alta precisión. El Ejército estadounidense ha priorizado la movilidad y la letalidad de las unidades de infantería ligera, en previsión de conflictos de alta intensidad frente a adversarios con capacidades blindadas avanzadas.




