El Ejército de Chile ha validado con éxito el empleo operativo de la munición Base Bleed de 155 mm en pruebas de tiro realizadas con sus obuses autopropulsados M109A5, según informó la institución castrense el viernes. Los ensayos se llevaron a cabo en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, a cargo del Grupo de Artillería N°7 “Wood” de la 4ª Brigada Acorazada “Chorrillos”, en una demostración del incremento del alcance y la precisión artillera.
Una prueba en condiciones extremas
La munición Base Bleed incorpora un sistema de generación de gas en la base del proyectil que reduce la resistencia aerodinámica durante el vuelo, lo que permite alcanzar distancias superiores a las municiones convencionales. La validación en las frías pampas magallánicas confirma la capacidad del sistema para operar en condiciones climáticas adversas y en un terreno estratégico para la defensa nacional chilena.
El Grupo de Artillería N°7 “Wood” es una unidad perteneciente a la 4ª Brigada Acorazada “Chorrillos”, con asiento en Punta Arenas. La prueba de tiro forma parte de un programa de modernización de las capacidades de apoyo de fuego del Ejército, que busca extender el alcance de sus obuses autopropulsados M109A5 más allá de los límites anteriores, según fuentes institucionales.
Implicaciones para la defensa regional
El éxito en la validación de esta munición supone un avance en la industria de defensa chilena y refuerza la capacidad de disuasión en el extremo austral del continente. La Región de Magallanes es clave para la proyección antártica de Chile y para la vigilancia de rutas marítimas estratégicas en el paso de Drake.
La munición de 155 mm Base Bleed es producida por la empresa nacional FAMAE (Fábricas y Maestranzas del Ejército), que ha desarrollado esta tecnología para satisfacer los requerimientos de las fuerzas armadas chilenas. La prueba exitosa abre la puerta a una posible integración en ejercicios conjuntos con otras ramas de la defensa y a su empleo en operaciones de proyección de fuerza.




