La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado este lunes 25 de mayo a 220 el número de muertes sospechosas por el brote de ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC) y ha admitido que la capacidad de respuesta está siendo superada por la rápida propagación del virus, según informó la agencia sanitaria en un comunicado.
La cepa Bundibugyo complica la contención
El brote, localizado en la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia, se ha extendido también a la vecina Uganda. La cepa identificada es la Bundibugyo, una variante del virus que ya causó brotes anteriores en la región. Los trabajadores sanitarios sobre el terreno denuncian ataques contra las instalaciones médicas, lo que dificulta aún más las labores de contención y seguimiento de contactos.
La OMS advierte que el brote se propaga rápidamente y que los esfuerzos de respuesta están siendo desbordados, con al menos 220 muertes sospechosas reportadas hasta la fecha.
Riesgo de expansión regional
La agencia de la ONU ha solicitado refuerzos internacionales para hacer frente a la emergencia sanitaria, que amenaza con desbordar los frágiles sistemas de salud de la región. La falta de recursos, sumada a la inseguridad en la zona, dificulta el despliegue de equipos médicos y la vacunación de la población en riesgo. La OMS teme que, sin una respuesta coordinada, el virus pueda alcanzar otras provincias congoleñas y países vecinos, elevando aún más la cifra de víctimas en las próximas semanas.




