El director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha respaldado públicamente la perforación de petróleo y gas en el Ártico noruego, un giro que contradice el marco climático Net Zero del propio organismo. La decisión responde a la necesidad de garantizar el suministro energético europeo ante la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, que amenaza las rutas de aprovisionamiento.

El apoyo de Birol a la industria noruega supone un cambio de rumbo significativo. Hasta ahora, la AIE había defendido que no había margen para nuevas prospecciones de combustibles fósiles si se quería cumplir con los objetivos climáticos, según declaró el propio Birol en un acto celebrado en Oslo a principios de julio. Sin embargo, la crisis geopolítica ha obligado a replantear las prioridades del organismo.

El mercado energético europeo, especialmente vulnerable a las interrupciones en el suministro de gas, es el principal beneficiario de esta decisión. Noruega es ya uno de los mayores proveedores de gas del continente, y la perforación en el Ártico podría incrementar su capacidad exportadora en los próximos años.

La medida ha sido criticada por organizaciones ecologistas, que la consideran una traición a los compromisos climáticos de la AIE. No obstante, desde el organismo se argumenta que la seguridad energética inmediata es incompatible con una reducción drástica de la producción de hidrocarburos en el actual contexto de tensión internacional. El giro, según Birol, responde a la realidad geopolítica actual y busca evitar una crisis de suministro que afectaría a millones de hogares europeos.