El Pentágono ha solicitado fondos adicionales al Congreso estadounidense ante el aumento del coste de la guerra con Irán, que ya supera los 29.000 millones de dólares (unos 26.700 millones de euros). La cifra, actualizada el 12 de mayo de 2026, refleja un incremento de 4.000 millones respecto a los 25.000 millones reportados hace apenas dos semanas.

Según fuentes del Departamento de Defensa, el aumento se debe a «la actualización de los costes de reparación y reemplazo de equipos», así como a los «gastos operativos generales» derivados de las operaciones militares en Oriente Medio, principalmente en Irak y Siria. La guerra con Irán, que comenzó en 2025, ha supuesto un desgaste significativo para las fuerzas armadas estadounidenses, con pérdidas de drones, vehículos blindados y municiones de precisión que requieren una reposición constante.

El Pentágono no ha detallado qué partidas concretas se verían cubiertas por los nuevos fondos, pero analistas militares señalan que el mantenimiento de la presencia naval en el Golfo Pérsico y las operaciones aéreas contra objetivos iraníes en territorio sirio son los principales factores del incremento. La solicitud llega en un momento de tensión presupuestaria en Washington, donde el debate sobre el techo de deuda amenaza con paralizar la administración federal.

Desde el inicio del conflicto en 2025, el coste total de las operaciones militares estadounidenses en la región se ha disparado. El Pentágono había estimado inicialmente un presupuesto de 20.000 millones para el primer año, pero el desgaste de equipos y la necesidad de mantener una presencia naval sostenida han elevado la factura. La reposición de misiles Tomahawk y la reparación de buques dañados en el Golfo representan partidas significativas, según fuentes militares.

El Congreso estadounidense, dividido entre demócratas y republicanos, deberá aprobar la nueva solicitud en medio de un acalorado debate sobre el gasto público. Mientras tanto, las tropas estadounidenses continúan desplegadas en Irak y Siria, donde la guerra contra Irán ha entrado en su segundo año sin un horizonte claro de resolución.