El jefe del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el almirante Brad Cooper, ha afirmado este jueves que las acciones militares estadounidenses han conseguido eliminar aproximadamente el 90% del inventario de misiles navales de la República Islámica, aunque su capacidad bélica no ha sido completamente anulada.

«La amenaza militar de Irán está disminuida pero no eliminada», declaró Cooper en un comunicado oficial del CENTCOM, el mando que supervisa las operaciones militares en Oriente Medio. El almirante no precisó el marco temporal de las operaciones ni el número exacto de misiles destruidos, pero su evaluación supone una reducción drástica de la capacidad de ataque naval iraní.

Implicaciones estratégicas

La valoración del CENTCOM llega en un momento de elevada tensión en la región, donde Irán mantiene enfrentamientos con Israel y grupos aliados de Estados Unidos. La degradación de la capacidad naval iraní podría alterar el equilibrio de poder en el golfo Pérsico, aunque Cooper advirtió de que Teherán conserva otras capacidades asimétricas, como misiles balísticos, drones y ataques cibernéticos.

«Seguimos vigilantes», añadió el almirante, en referencia a la posibilidad de represalias iraníes. La evaluación coincide con los esfuerzos de Washington por contener la influencia iraní en la región, en un contexto en el que Israel ha intensificado sus ataques contra objetivos iraníes en Siria y Líbano.

Los objetivos de las operaciones se centraron en bases navales y depósitos de misiles en la costa iraní del golfo Pérsico, según información oficial del CENTCOM. La inteligencia estadounidense calcula que, antes de las acciones, Irán disponía de varios miles de misiles antibuque y minas, muchos de ellos de fabricación nacional.