Un brote de hantavirus en un crucero que navegaba por la costa argentina ha sido vinculado a una explosión de roedores —conocida localmente como ratada—, favorecida por el aumento de las lluvias asociado al cambio climático. El incidente, reportado el 20 de mayo de 2026, ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias del país.

Cómo el clima alimenta la plaga

El hantavirus se transmite a través de las heces, la orina y la saliva de roedores infectados, especialmente del ratón colilargo, común en la región patagónica. Los brotes suelen producirse tras períodos de lluvias intensas que favorecen la proliferación de alimento y refugio para los roedores, disparando su población. Según científicos citados por medios locales, las alteraciones en los patrones húmedos atribuidas al cambio climático están incrementando la frecuencia e intensidad de estos eventos.

Salud y seguridad a bordo

Las autoridades sanitarias argentinas han activado protocolos de desinfección y vigilancia en el crucero afectado, así como en los puertos de escala. No se ha precisado el número de casos ni de víctimas, pero la situación ha generado preocupación entre pasajeros y tripulación. El hantavirus puede causar el síndrome pulmonar, una enfermedad grave con una tasa de letalidad de hasta el 40% en algunos brotes.

El episodio reaviva el debate sobre los efectos del cambio climático en la salud pública y la seguridad nacional en la región, donde eventos climáticos extremos se están volviendo más comunes. Las autoridades han recomendado evitar el contacto con roedores y mantener la higiene en zonas de riesgo, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance exacto del brote.