El cierre del estrecho de Ormuz, si se prolonga hasta agosto de 2026, podría provocar una recesión económica mundial de una magnitud comparable a la Gran Recesión de 2008, según advierten analistas de Rapidan Energy Group. El estrecho canaliza aproximadamente el 20% del tráfico mundial de petróleo, y su bloqueo dispararía los precios energéticos, interrumpiría las cadenas de suministro y desencadenaría una crisis económica global, según el informe de la consultora.

Un escenario crítico para la economía global

Los analistas señalan que, de mantenerse la interrupción hasta agosto, las reservas mundiales de petróleo seguirían disminuyendo en septiembre, agravando la situación. El impacto sería similar al de la crisis financiera de 2008, cuando el PIB mundial se contrajo alrededor del 2%. El estrecho de Ormuz, situado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es un punto estratégico clave para el suministro energético global.

Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado hasta agosto, esto podría provocar una grave recesión económica en los mercados, comparable en magnitud a la Gran Recesión de 2008, ya que las reservas de petróleo seguirán disminuyendo en septiembre.

La advertencia llega en un contexto de tensión geopolítica creciente en la región, donde cualquier bloqueo de esta vía marítima tendría consecuencias inmediatas sobre los precios del crudo y la estabilidad económica de los países importadores. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis, mientras se buscan vías diplomáticas para evitar un escenario que los expertos califican de catastrófico.