La presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Nadia Calviño, ha anunciado este lunes que la entidad prevé movilizar más de 700 millones de euros en inversiones en Marruecos durante 2026. El anuncio se produjo durante su primera visita oficial al Reino, lo que refuerza la presencia financiera europea en el país norteafricano.
La cuantía, que supera los 700 millones de euros, representa un incremento significativo respecto a ejercicios anteriores y podría desplazar inversiones que tradicionalmente se dirigían a España, en un contexto de competencia por los flujos de capital en la región mediterránea. El BEI, brazo financiero de la Unión Europea, mantiene una línea de crédito preferente con Marruecos, que se ha convertido en uno de los principales receptores de fondos del banco en el norte de África.
Calviño no detalló los sectores concretos que se beneficiarán de las inversiones, aunque fuentes del BEI han señalado que infraestructuras, energías renovables y desarrollo empresarial son áreas prioritarias en la estrategia del banco para Marruecos. La visita de la presidenta, la primera desde que asumió el cargo en 2024, subraya la importancia estratégica que Bruselas concede a las relaciones con Rabat.
La inyección de capital europeo en Marruecos coincide con un momento de tensión diplomática entre España y Marruecos, lo que añade un componente geopolítico a la decisión. Mientras el Gobierno español busca atraer financiación del BEI para proyectos de transición ecológica y digital, la apuesta decidida por Marruecos podría reequilibrar los flujos de inversión en el Mediterráneo occidental.




