El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha destinado a Marruecos más de 12.000 millones de euros en financiación a lo largo de los últimos cincuenta años, según ha informado la institución con ocasión del aniversario de su cooperación con el Reino alauí. El BEI se consolida así como uno de los principales socios financieros de Marruecos, país vecino de España y puente estratégico en el Mediterráneo.

Los fondos se han canalizado hacia proyectos de infraestructuras, energía, transporte, agua y desarrollo urbano, entre otros sectores. La relación comenzó en los años setenta y se ha intensificado en las últimas décadas, coincidiendo con la apuesta marroquí por modernizar su economía y reforzar su integración con la Unión Europea.

Un socio clave para el desarrollo

La cifra de 12.000 millones de euros sitúa a Marruecos como el principal receptor de inversión del BEI en el norte de África y Oriente Próximo. La institución comunitaria ha apoyado desde grandes obras públicas hasta programas de apoyo a pymes y energías renovables, en línea con la estrategia marroquí de transición energética.

Para España, la estrecha relación financiera entre el BEI y Marruecos tiene un interés directo: la estabilidad y el desarrollo del país vecino favorecen la cooperación bilateral en áreas como la migración, el comercio y la seguridad energética. Además, muchas empresas españolas participan en proyectos cofinanciados por el BEI en Marruecos, lo que genera oportunidades de negocio y empleo.

El BEI, que financia proyectos dentro y fuera de la UE, ha mantenido en Marruecos una presencia constante, con oficina propia en Rabat y un equipo dedicado a la región. La conmemoración del medio siglo de cooperación subraya el compromiso a largo plazo de la institución con el desarrollo del reino magrebí.