El Banco Central Europeo (BCE) elevó su principal tasa de interés en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 2,25%, en un movimiento destinado a contener el aumento generalizado de precios derivado del conflicto bélico en Irán. La decisión, adoptada el 12 de junio de 2026, sitúa el tipo de referencia en su nivel más alto desde el inicio del endurecimiento monetario.
La subida responde al encarecimiento de la energía y las materias primas provocado por la guerra en Irán, que ha disparado la inflación en la eurozona. El BCE había mantenido los tipos sin cambios en su reunión anterior, pero la escalada de precios ha forzado a la institución a reanudar los incrementos.
Impacto energético y monetario
El conflicto iraní ha interrumpido el suministro de crudo en la región y elevado los costes energéticos, un factor que el BCE ha identificado como el principal motor inflacionista. «La guerra en Irán está generando una presión inflacionaria significativa que requiere una respuesta contundente», señalaron fuentes del BCE tras la reunión.
Este es el decimotercer incremento de tipos desde que el banco central inició su ciclo de ajuste en 2022. La inflación interanual de la eurozona se situó en mayo en el 3,4%, aún por encima del objetivo del 2% del BCE.
La decisión del BCE refleja la preocupación por el impacto económico del conflicto en Oriente Medio, que podría prolongarse y seguir presionando al alza los precios de la energía y las materias primas en los próximos meses.




