El gigante naval italiano Fincantieri estudia la posibilidad de construir buques de propulsión nuclear, según anunció su consejero delegado, Pierroberto Folgiero, durante una mesa redonda a puerta cerrada celebrada este jueves. La información, adelantada por el medio especializado en defensa Breaking Defense, sitúa a uno de los mayores constructores navales del mundo en la senda de una tecnología que ofrece ventajas operativas significativas tanto en el ámbito militar como en el civil.

La propulsión nuclear permite una autonomía casi ilimitada y reduce la dependencia de combustible, lo que resulta especialmente atractivo para fragatas, destructores y portaaviones. Aunque Fincantieri no ha detallado plazos ni modelos concretos, el movimiento se enmarca en una tendencia global de modernización de flotas, donde varios países evalúan la energía nuclear como alternativa a los sistemas diésel-eléctricos o de gas.

Lecciones de Ucrania y cooperación europea

Folgiero también abordó otros temas durante el encuentro, como las lecciones extraídas de la guerra en Ucrania en relación con los drones navales. El conflicto ha demostrado la eficacia de sistemas no tripulados en misiones de reconocimiento y ataque, lo que podría influir en los futuros diseños de Fincantieri. Asimismo, el directivo se refirió al proyecto de una corbeta patrullera europea común, una iniciativa de colaboración industrial que busca estandarizar capacidades entre las armadas de la OTAN.

La exploración de la propulsión nuclear por parte de Fincantieri podría tener implicaciones directas para la Armada española y otros socios de la Alianza Atlántica, en un momento en que Europa busca reforzar su autonomía estratégica en el ámbito marítimo. No obstante, el desarrollo de este tipo de buques requiere inversiones cuantiosas, marcos regulatorios específicos y una infraestructura portuaria adaptada, retos que el astillero italiano deberá abordar si decide avanzar en el proyecto.