La dependencia de Estados Unidos de proveedores extranjeros para sus medicamentos esenciales se ha convertido en un riesgo de seguridad nacional, según un artículo publicado este domingo por el analista Will Coggin en RealClearDefense. El texto advierte que más de 131 millones de estadounidenses —casi dos tercios de los adultos del país— consumen medicamentos recetados, pero la producción de sus ingredientes activos depende en gran medida de China y la India.
Coggin señala que la concentración geográfica de la fabricación de ingredientes farmacéuticos activos (API) en países geopolíticamente sensibles expone a Estados Unidos a interrupciones por conflictos, sanciones o pandemias. Según estimaciones del sector, alrededor del 80% de los API para genéricos se produce en China, mientras que la India suministra una parte significativa de los medicamentos genéricos terminados.
El artículo compara esta vulnerabilidad con la que ya existe en el sector de semiconductores, donde Washington ha impulsado la relocalización de la producción tras la escasez global. «Pocas industrias son más importantes para nuestra seguridad nacional que la sanidad», afirma Coggin, quien critica que la administración estadounidense haya permitido que su cadena de suministro farmacéutico dependa de «rivales extranjeros».
El llamado a la acción no es nuevo: tanto el Pentágono como el Departamento de Salud y Servicios Humanos han alertado en los últimos años sobre la necesidad de diversificar el suministro. Sin embargo, los avances han sido limitados. La pandemia de covid-19 ya evidenció la fragilidad del sistema cuando la India impuso restricciones a la exportación de vacunas y la producción china de antibióticos se ralentizó por los confinamientos.
El artículo concluye que el enfoque del gobierno chino en proteger sus tecnologías «estratégicamente sensibles» debería servir de modelo para que Washington «priorice el aislamiento de nuestros propios sectores críticos frente a adversarios extranjeros». La publicación coincide con un momento de tensión geopolítica creciente entre las dos potencias.




