El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado la muerte de Abu Bilal al-Minuki, considerado el segundo al mando del grupo Estado Islámico (EI) a nivel mundial, en una operación conjunta con fuerzas nigerianas llevada a cabo el viernes en Nigeria. El anuncio, realizado a través de una breve publicación en redes sociales durante la noche, ofreció pocos detalles pero subrayó que el líder yihadista fue rastreado gracias a fuentes de inteligencia.

Impacto en la seguridad del Sahel

La operación se enmarca en la lucha contra el terrorismo en la región del Sahel, una zona que, según fuentes del Ministerio de Defensa español, constituye una fuente de amenazas yihadistas que afectan directamente a la seguridad de España y Europa. Abu Bilal al-Minuki, que creyó poder ocultarse en África, había ascendido en la cúpula del EI tras la muerte de anteriores líderes en operaciones antiterroristas.

Relevancia para España

El Sahel es un área de interés estratégico para España por su proximidad geográfica y por la presencia de redes yihadistas que operan en el norte de África y el Sahel. La muerte de al-Minuki supone un duro golpe para la capacidad operativa del grupo en la región, aunque las autoridades advierten de que la amenaza persiste. El Gobierno español ha mostrado su apoyo a la operación y ha reiterado su compromiso con la lucha antiterrorista en el Sahel, donde despliega tropas en misiones de entrenamiento y asesoramiento para contrarrestar el terrorismo yihadista.