Las autoridades de Estados Unidos y México han rechazado como «ficciones» los informes publicados en medios estadounidenses y mexicanos que afirmaban que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estaría llevando a cabo operaciones de asesinato directo contra miembros de los cárteles de la droga en territorio mexicano. Ambos gobiernos coincidieron en calificar la información de falsa y probablemente originada como una operación de desinformación o influencia.

Los reportes, que circularon el 18 de mayo de 2026, sugerían que personal de la CIA participaba activamente en acciones letales contra líderes del crimen organizado en México, sin la intervención de las fuerzas de seguridad mexicanas. Sin embargo, fuentes oficiales de ambos países desmintieron categóricamente la existencia de dichas operaciones.

El Departamento de Estado estadounidense, en un comunicado citado por agencias internacionales, calificó las acusaciones de «completamente infundadas» y subrayó que la cooperación bilateral en materia de seguridad se limita a intercambio de inteligencia y asistencia técnica, siempre en coordinación con las autoridades mexicanas. Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México emitió un comunicado en el que tildó los informes de «ficciones peligrosas» que buscan dañar la relación bilateral.

Analistas de seguridad consultados por la prensa señalaron que este tipo de desinformación no es nueva y suele tener como objetivo socavar la confianza entre ambos países o justificar posturas unilaterales en la lucha contra el narcotráfico. El incidente ocurre en un contexto de tensión recurrente en la relación bilateral por el tráfico de fentanilo y la violencia de los cárteles.