Estados Unidos y Catar están trabajando en un plan para otorgar a Irán acceso a 6.000 millones de dólares en activos congelados, destinados a gastos humanitarios, según fuentes conocedoras de las conversaciones.
La medida busca alentar un acuerdo con Teherán, posiblemente relacionado con su programa nuclear o con los conflictos regionales en los que Irán tiene influencia. Catar, que tradicionalmente ha ejercido de mediador entre Washington y Teherán, juega un papel clave en las negociaciones.
Un precedente controvertido
No es la primera vez que se plantea un desbloqueo de fondos iraníes con fines humanitarios. En septiembre de 2023, un acuerdo similar entre EE.UU. e Irán permitió la liberación de 6.000 millones de dólares a cambio de la excarcelación de cinco ciudadanos estadounidenses retenidos en Irán. Aquel pacto desató críticas en sectores republicanos, que lo tildaron de pago de rescate.
Los activos iraníes fueron congelados en el marco de las sanciones impuestas por Washington, que limitan severamente el acceso de Teherán a divisas y al sistema financiero internacional.
Implicaciones para la región y los precios energéticos
La posible inyección de liquidez a Irán podría tener efectos en el mercado energético. Irán posee las segundas mayores reservas de gas natural del mundo y una de las mayores de petróleo, pero su producción y exportación están lastradas por las sanciones. Un alivio de estas podría aumentar la oferta global de crudo, con potencial impacto a la baja en los precios del barril.
Para la Unión Europea y España, un acuerdo con Irán también podría abrir la puerta a una reducción de las tensiones en Oriente Próximo, lo que afectaría a la seguridad energética y a las rutas comerciales. Sin embargo, el proceso es incipiente y no hay garantías de que las conversaciones fructifiquen.
Según las fuentes citadas, ni la Casa Blanca ni el Gobierno catarí han confirmado oficialmente las negociaciones. Teherán, por su parte, no ha emitido una declaración pública al respecto.




