El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha afirmado este martes que su país continuará negociando un acuerdo nuclear con Irán con independencia de la postura de Israel. La declaración, realizada sin precisar el lugar ni la fecha exacta, supone un claro distanciamiento de la administración estadounidense respecto a la oposición histórica de Tel Aviv al pacto con Teherán.
Estados Unidos continuará buscando el acuerdo nuclear con Irán, le guste o no a Israel.
Las palabras de Vance reflejan la prioridad que la Casa Blanca otorga a restringir el programa nuclear iraní mediante la vía diplomática, frente a las presiones israelíes que abogan por una solución militar. El anuncio llega en un momento en que las conversaciones entre Washington y Teherán, mediadas por países del golfo Pérsico, han experimentado avances significativos en las últimas semanas.
Un giro respecto a la era Trump
Durante la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos se retiró del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en 2018 y aplicó una política de máxima presión contra Irán, alineada con la postura de Israel. La actual administración, sin embargo, ha revertido ese enfoque y busca recuperar un acuerdo que limite el enriquecimiento de uranio iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
El distanciamiento público respecto a Israel podría generar tensiones en la relación bilateral. Fuentes diplomáticas han señalado que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya ha expresado su descontento en privado con la estrategia estadounidense. No obstante, desde la Casa Blanca se insiste en que un acuerdo nuclear es la mejor garantía para la estabilidad regional.




