El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones contra First VPN Service (1VPNS) y su administrador, de nacionalidad ucraniana, por facilitar las operaciones de grupos de ransomware. La medida, anunciada el 13 de julio de 2026, busca cortar el flujo de anonimato que estos servicios proporcionan a los ciberdelincuentes.
Según el comunicado oficial del Tesoro, la VPN permitía a los atacantes ocultar su identidad y ubicación, eludiendo así la acción de las autoridades. El administrador del servicio, cuyo nombre no ha sido revelado, queda sujeto a la congelación de activos en EE.UU. y a la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos estadounidenses.
De forma paralela, Washington también sancionó a un ciudadano bielorruso por desarrollar y distribuir cryptors —programas informáticos que cifran el código malicioso para evadir la detección antivirus— empleados por varias bandas de ransomware. Esta es la primera vez que el Tesoro sanciona directamente a un proveedor de servicios VPN por su papel en la ciberdelincuencia, lo que supone un giro en la estrategia contra el ransomware.
La acción se enmarca en los esfuerzos de la administración estadounidense por desmantelar la infraestructura que sustenta el ecosistema del ransomware, un tipo de ciberataque que secuestra datos a cambio de un rescate. First VPN Service era conocido en foros de ciberdelincuencia por ofrecer servicios de anonimato difíciles de rastrear, lo que lo convertía en una herramienta habitual para grupos como LockBit o BlackCat.
El Tesoro recordó que las sanciones bloquean cualquier activo que las personas designadas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a ciudadanos de EE.UU. realizar transacciones con ellos. La medida no afecta directamente a los usuarios legítimos de VPN, sino que se dirige específicamente a los proveedores que facilitan actividades ilegales.




