El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este miércoles que el alto el fuego con Irán ya no es válido, mientras el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmaba que sus fuerzas han comenzado a bombardear objetivos en territorio iraní. La escalada se produce tras el ataque a múltiples petroleros en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el suministro energético global.
Revocación de la licencia petrolera
El Departamento del Tesoro estadounidense ha revocado la autorización para operar con petróleo iraní con efecto desde el 7 de julio. Las nuevas transacciones quedan prohibidas, y los acuerdos existentes solo podrán liquidarse hasta el 17 de julio, según anunció el organismo. Esta medida supone el colapso definitivo del acuerdo nuclear con Irán, que ya se venía tambaleando en las últimas semanas.
Trump justificó la decisión argumentando que el régimen iraní ha violado los términos del entendimiento al atacar buques mercantes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita una parte significativa del crudo global.
Bombardeos confirmados
El CENTCOM anunció en la noche del martes que sus fuerzas habían iniciado bombardeos «poderosos» contra Irán como respuesta directa a los ataques contra los petroleros. Medios iraníes han informado de explosiones en varias zonas costeras, entre ellas la isla de Qeshm y otras áreas del litoral persa. No se han precisado aún el número de objetivos alcanzados ni las posibles víctimas.
La escalada militar representa un giro drástico respecto a la política de contención que Washington había mantenido en los meses anteriores. Trump, que durante su mandato previo ya había adoptado una línea dura contra Teherán, ha optado ahora por una respuesta armada directa.
La comunidad internacional sigue con máxima atención los acontecimientos, mientras el petróleo crudo registraba ya fuertes subidas en los mercados asiáticos ante el temor a una interrupción del suministro en el golfo Pérsico. La administración estadounidense no ha descartado nuevos ataques si continúan las hostilidades por parte de las fuerzas iraníes.




