El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha anunciado oficialmente que el Comando de Estados Unidos para el Indo-Pacífico (USINDOPACOM) recuperará su denominación histórica como Comando del Pacífico de Estados Unidos (USPACOM). La decisión, comunicada este jueves, supone un giro simbólico pero significativo en la nomenclatura de una de las estructuras militares más relevantes del Pentágono.
El cambio revierte la modificación introducida en 2018, cuando la administración Trump renombró el comando para subrayar la creciente importancia del océano Índico y el Sudeste Asiático, en línea con la estrategia de competencia estratégica frente a China. Ahora, con la vuelta a la denominación Pacífico, el Pentágono busca recuperar la identidad tradicional de un mando que ha operado bajo ese nombre desde su creación en 1947.
Una decisión con implicaciones estratégicas
Aunque el cambio de nombre no altera las responsabilidades geográficas del comando —que sigue abarcando desde la costa oeste de Estados Unidos hasta la frontera occidental de la India—, sí envía una señal política tanto a aliados como a competidores. La vuelta a un término menos específico geopolíticamente podría interpretarse como un intento de simplificar la comunicación pública y evitar roces diplomáticos con países que ven en el concepto de Indo-Pacífico una herramienta de contención estadounidense.
El anuncio coincide con un momento de tensión en la región, donde China ha intensificado sus patrullas militares en el mar de China Meridional y Taiwán ha reforzado su defensa ante el aumento de incursiones aéreas. Este contexto hace que cualquier modificación en la estructura de mando estadounidense sea escrutada de cerca tanto por Pekín como por los aliados regionales, como Japón, Corea del Sur y Australia.
El cambio de nombre, en detalle
Según ha confirmado el Pentágono en un comunicado, el nuevo nombre entrará en vigor de forma inmediata. Los documentos oficiales, las banderas y los símbolos del comando se actualizarán en los próximos meses. El coste del cambio no ha sido especificado, pero fuentes del Departamento de Defensa lo califican de mínimo.
Expertos militares consultados consideran que la decisión responde a un deseo de la actual administración de distanciarse de la retórica de la era Trump y volver a una terminología más neutral. “El nombre Indo-Pacífico tenía un sesgo estratégico explícito; ahora se opta por una denominación menos cargada”, señala un analista del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).




