El Ejército de Estados Unidos ha revelado los diseños de los vehículos de combate de infantería que compiten para reemplazar la veterana flota de blindados Bradley, en servicio desde los años 80. La presentación, realizada el 25 de mayo de 2026, marca un paso decisivo en el programa de modernización de las fuerzas mecanizadas estadounidenses.
Según informó el propio Ejército en un comunicado, los prototipos presentados pertenecen a dos empresas contratistas, cuyos nombres no han sido desvelados por el momento. Ambas propuestas deberán superar una fase de pruebas que se prolongará durante los próximos meses, con el objetivo de seleccionar un diseño final que entre en producción a finales de la década.
El Bradley, un vehículo de combate de infantería con capacidad para transportar hasta siete soldados, ha sido la columna vertebral de las unidades acorazadas estadounidenses durante más de cuatro décadas. Sin embargo, el Pentágono considera que su blindaje y armamento están obsoletos frente a las amenazas actuales, como los misiles guiados antitanque y los sistemas de drones de ataque.
El nuevo vehículo, que aún no tiene nombre oficial, deberá ofrecer protección mejorada contra minas y artefactos explosivos, así como capacidad para integrar sistemas de guerra electrónica y defensa activa. Además, se espera que sea más ligero y consuma menos combustible que su predecesor, lo que facilitaría su despliegue en escenarios de combate expedicionario.
El programa de sustitución del Bradley, conocido como Optionally Manned Fighting Vehicle (OMFV), ha sufrido varios retrasos en la última década. En 2022, el Ejército canceló la primera fase del concurso por discrepancias técnicas con las empresas participantes, lo que obligó a reiniciar el proceso. La nueva licitación, lanzada en 2024, ha logrado atraer a fabricantes con experiencia en blindados, como General Dynamics y BAE Systems.
El ganador del contrato, cuyo valor se estima en decenas de miles de millones de dólares, no solo equipará a las brigadas estadounidenses, sino que también podría ser exportado a países aliados de la OTAN, que aún operan versiones modernizadas del Bradley o vehículos similares.




