El Harrier AV-8B, el emblemático avión de despegue vertical del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, completó su último vuelo operativo el pasado 3 de junio, tras un despliegue en el Comando Sur de EE.UU. La aeronave, símbolo de la capacidad expedicionaria de los infantes de marina durante más de cuatro décadas, dijo adiós en una ceremonia en la base de Yuma (Arizona), según informó el Cuerpo de Marines en un comunicado oficial.
El fin de una era para la aviación de la Infantería de Marina
La retirada del Harrier se enmarca en el Plan de Transición de Aeronaves Tácticas del cuerpo, que busca renovar toda su flota con aeronaves de quinta generación, como el F-35B. El Harrier, que entró en servicio en 1985, fue durante décadas el pilar de la aviación de despegue y aterrizaje vertical embarcada, operando desde buques de asalto anfibio y pistas cortas.
El último despliegue del AV-8B en el Comando Sur incluyó misiones de apoyo aéreo cercano y entrenamiento conjunto con fuerzas aliadas en la región. Aunque el Cuerpo de Marines no ha especificado el número exacto de unidades retiradas, se sabe que la flota de Harrier contaba con unas 120 aeronaves en su punto álgido, antes de que los F-35 comenzaran a sustituirlos a partir de 2019.
El Harrier ha sido un activo fundamental para la proyección de poder desde el mar. Su capacidad para operar desde entornos austeros y plataformas navales pequeñas nos ha dado una flexibilidad única durante décadas, señaló en la ceremonia el teniente general Bradford J. Gering, comandante adjunto de Aviación del Cuerpo de Marines.
La transición al F-35B no está exenta de desafíos. Aunque el caza furtivo ofrece capacidades superiores en sensores y conectividad, su coste unitario supera los 100 millones de dólares (unos 92 millones de euros), y la tasa de disponibilidad ha sido objeto de críticas en el Congreso. Además, la base industrial que daba soporte al Harrier, con empresas como Rolls-Royce y BAE Systems, sufrirá un impacto al desaparecer la demanda de repuestos y mantenimiento de una plataforma que ha dado servicio en seis países.
Con la retirada del Harrier, Estados Unidos se convierte en el primer operador del AV-8B en darlo de baja por completo, mientras que la Armada Española mantiene en servicio sus Harrier II Plus con actualizaciones previstas hasta al menos 2030. El legado del Harrier, no obstante, queda grabado en la historia de la aviación militar como el primer caza de despegue vertical en entrar en combate, desde las Malvinas hasta Irak y Afganistán.




