La Fuerza Aérea de Estados Unidos y el fabricante Boeing han confirmado este miércoles que los problemas técnicos que arrastraba desde hace años el avión cisterna KC-46 Pegasus han sido finalmente resueltos. Según fuentes oficiales de la USAF, el modelo superó con éxito las pruebas de certificación realizadas durante el último trimestre, lo que permite retomar los planes de despliegue completo del programa.

El aparato, destinado al reabastecimiento en vuelo de aeronaves militares, había acumulado un historial de fallos en los sistemas de pértiga y visión remota que obligó a retrasar entregas y recortar misiones. La solución, según Boeing, incluye un rediseño del brazo de repostaje y una actualización del software de control remoto.

Un programa clave para la OTAN y sus aliados

La USAF ha recibido ya más de 80 unidades del KC-46, aunque algunas permanecían en tierra por las deficiencias técnicas. Con la reparación certificada, el Pentágono prevé que la flota alcance plena capacidad operativa a finales de 2027. El modelo es pieza fundamental en la logística aérea de la OTAN y ha despertado interés en países como Japón, Israel y, potencialmente, algunas fuerzas aéreas iberoamericanas.

Hemos trabajado intensamente con la Fuerza Aérea para identificar y corregir cada anomalía. El KC-46 está ahora listo para cumplir su misión sin restricciones, afirmó un portavoz de Boeing en un comunicado.

El anuncio se produce tras años de críticas por los sobrecostes del programa, que ha superado los 7.000 millones de dólares en excesos presupuestarios desde su inicio en 2011. La US Air Force, sin embargo, considera que la inversión ha valido la pena al garantizar la interoperabilidad con sus aliados europeos y asiáticos.