La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha propuesto el desarrollo del Skyraider II, un avión de operaciones especiales basado en el AT-802, un fumigador agrícola militarizado. La aeronave, según el mando de operaciones especiales, está diseñada para proporcionar apoyo aéreo cercano y vigilancia a equipos aislados, con un enfoque en la modularidad y la capacidad de ser construida de forma rápida y flexible.
Un cambio táctico hacia la guerra no convencional
El concepto responde a la necesidad de disponer de una plataforma que pueda adaptarse sobre la marcha a distintos teatros de operaciones, según fuentes del Pentágono. El Skyraider II, heredero del histórico avión de ataque de la Guerra de Vietnam, busca llenar el vacío dejado por la retirada de aeronaves especializadas como el OA-10 Thunderbolt II.
Queremos un avión que pueda ser ensamblado en condiciones de campo, con componentes comerciales, y que ofrezca capacidad de fuego y vigilancia sin depender de infraestructuras complejas.
Fuentes del Pentágono han señalado que el programa prioriza la eficiencia de costes y la rapidez de producción frente a las plataformas de alta tecnología. El AT-802 ya ha sido utilizado en misiones de contrainsurgencia en Oriente Medio, lo que avala su idoneidad para entornos de baja intensidad.
Implicaciones estratégicas
La iniciativa refleja un giro en la doctrina militar estadounidense hacia conflictos asimétricos, donde los costes operativos y la adaptabilidad priman sobre la superioridad tecnológica absoluta. Analistas consultados por el mando de operaciones especiales consideran que el Skyraider II podría convertirse en un elemento clave para misiones de fuerzas especiales en África y Asia.




