El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, anunció este sábado que Reino Unido, Estados Unidos y Australia desarrollarán conjuntamente armas avanzadas para drones submarinos, como parte del segundo pilar del pacto de defensa AUKUS. El anuncio, realizado el 30 de mayo de 2026, marca un nuevo paso en la alianza estratégica del Indo-Pacífico, concebida como contrapeso a la creciente influencia china en la región.
Segundo pilar de AUKUS
El programa, enmarcado en la segunda fase del acuerdo, se centra en la integración de capacidades submarinas no tripuladas. Según declaró Healey en una rueda de prensa, los tres países colaborarán en el diseño y fabricación de sistemas de armamento específicos para estos vehículos, con el objetivo de reforzar la disuasión en el ámbito marítimo. El primer pilar de AUKUS, anunciado en 2021, se centraba en la adquisición de submarinos nucleares de propulsión convencional para Australia.
El desarrollo de estos armamentos se inscribe dentro de una estrategia más amplia de modernización militar conjunta. Aunque no se han proporcionado cifras concretas sobre el presupuesto ni plazos de entrega, fuentes del Ministerio de Defensa británico indicaron que el proyecto se encuentra en fase inicial de definición técnica.
Implicaciones geoestratégicas
La alianza AUKUS ha sido vista por Pekín como una provocación directa, al tiempo que Washington busca contener la expansión naval china. La apuesta por drones submarinos armados podría alterar el equilibrio de poder en el Pacífico, donde Beijing ha multiplicado sus patrullas y bases militares en los últimos años. Analistas militares señalan que los nuevos sistemas podrían emplearse para vigilancia y misiones de ataque en aguas profundas, representando un desafío tecnológico para las defensas chinas.
El secretario de Defensa subrayó que la cooperación bajo AUKUS sigue firme y que se informará al Parlamento británico en las próximas semanas sobre los detalles del programa. El anuncio coincide con un incremento de la tensión en el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional, donde Washington y sus aliados realizan maniobras navales periódicas.




