La Fuerza Espacial de Estados Unidos (USSF) ha reconocido que durante el ejercicio Epic Fury, celebrado este año, sus capacidades espaciales fueron atacadas y destruidas por primera vez en un entrenamiento. El general de brigada Christopher Fernengel declaró este jueves que el simulacro ha evidenciado la necesidad de avanzar hacia operaciones distribuidas y desplegar sitios de guerra electrónica para proteger los activos orbitales.
Hemos visto en la Operación Epic Fury, por primera vez, que nuestras capacidades espaciales han sido atacadas y destruidas. Esperamos que eso ocurra más en un conflicto real.
El ejercicio, diseñado para probar la resiliencia de la USSF ante amenazas crecientes, ha marcado un punto de inflexión en la doctrina espacial. Según fuentes del mando, la destrucción simulada de sistemas satelitales obliga a repensar la arquitectura de defensa, priorizando la dispersión de infraestructura y la integración de contramedidas electrónicas. Aunque no se precisaron los sistemas afectados ni el número de bajas simuladas, el oficial subrayó que el escenario refleja los riesgos reales que enfrentan los activos orbitales en un conflicto entre grandes potencias.
La revelación llega en un momento en que Washington incrementa su inversión en capacidades espaciales ofensivas y defensivas, mientras rivales como China y Rusia desarrollan armas antisatélite. La USSF no detalló si el ejercicio incluyó ataques cinéticos o electrónicos, pero el énfasis en la guerra electrónica sugiere que la prioridad es proteger los enlaces de comunicación y mando.
Fernengel concluyó que las lecciones de Epic Fury se incorporarán a los próximos programas de adquisición y despliegue, con el objetivo de que la fuerza esté preparada para operar incluso después de sufrir bajas significativas.




