El Ejército estadounidense, en colaboración con la Joint Task Force 7 (J-7), llevará a cabo en los próximos días una prueba del prototipo de sensor Wallabee, instalado en un globo de gran altitud, con el objetivo de incrementar las capacidades de inteligencia en la estratosfera.

La prueba, anunciada el 3 de junio de 2026, forma parte de los esfuerzos del Pentágono por desarrollar sistemas de vigilancia persistentes a bajo coste, capaces de operar durante largos periodos en altitudes cercanas al espacio. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre el lugar del ensayo ni las prestaciones exactas del sensor, fuentes del Ejército citadas por la agencia Breaking Defense confirmaron que el Wallabee está diseñado para mejorar la recogida de información en entornos estratosféricos.

Una apuesta por la estratosfera

El uso de globos de gran altitud para misiones de inteligencia no es nuevo, pero sí lo es la integración de sensores avanzados como el Wallabee. Frente a los satélites, los globos ofrecen una plataforma más flexible y económica para misiones de vigilancia prolongada en áreas concretas. Además, su permanencia en la estratosfera los sitúa fuera del alcance de la mayoría de los sistemas de defensa aérea convencionales.

La colaboración con el J-7, un grupo de trabajo conjunto creado para coordinar operaciones en la región del Indo-Pacífico, sugiere que el sistema podría desplegarse en escenarios de alta competición estratégica, como el mar de China Meridional. El Wallabee representa una capacidad dual entre la guerra electrónica y la inteligencia de señales, lo que amplía su valor táctico en zonas disputadas.

El Ejército no ha precisado cuándo espera tener operativo el sistema, aunque la prueba de estos días marcará un hito en su desarrollo. La apuesta por la estratosfera como dominio de inteligencia refleja la carrera armamentística en las capas altas de la atmósfera, donde potencias como China y Rusia también experimentan con aerostatos y vehículos de gran altitud.