La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha propuesto este martes 9 de junio una normativa que obligaría a las operadoras de telefonía a recopilar la identificación gubernamental y la dirección física de todos los clientes nuevos y aquellos que renueven sus contratos. La medida, que eliminaría de facto el anonimato en las comunicaciones móviles, afectaría directamente el uso de los denominados burner phones (teléfonos desechables), utilizados tanto por ciudadanos preocupados por su privacidad como por víctimas de violencia doméstica o activistas.
«Nunca pensamos que esto ocurriría aquí», declaró un portavoz de la FCC, en referencia a que la propuesta supone un giro radical respecto a la tradición estadounidense de permitir el anonimato en la compra de líneas prepago. La norma, según la agencia, busca cerrar una vía que facilita actividades ilícitas como el narcotráfico o el terrorismo, pero sus críticos advierten de un grave retroceso en derechos civiles.
Impacto sobre la privacidad y colectivos vulnerables
La exigencia de identificación y domicilio físico para cada línea móvil, incluidas las de prepago, acabaría con la posibilidad de adquirir teléfonos sin dejar rastro. Organizaciones de defensa de la privacidad han señalado que la medida perjudica especialmente a supervivientes de violencia doméstica, quienes a menudo recurren a burner phones para protegerse de sus agresores. También afectaría a periodistas, denunciantes y activistas que dependen del anonimato para ejercer su labor en contextos de hostigamiento.
La propuesta de la FCC se enmarca en una creciente presión de las autoridades estadounidenses por eliminar las brechas de anonimato en las comunicaciones, en línea con otras iniciativas como la limitación del cifrado de extremo a extremo. El siguiente paso será un periodo de consulta pública antes de una posible votación definitiva del organismo regulador.




