La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha incluido en el proyecto de ley de autorización de defensa (NDAA) la eliminación de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA) y de la Oficina de Capacidades Rápidas (RCO), dos organismos creados en el Pentágono para acelerar la adquisición de sistemas espaciales militares. La propuesta, presentada en junio de 2026, busca centralizar las compras espaciales bajo un único mando, posiblemente en la Fuerza Espacial, según fuentes del Comité de Servicios Armados de la Cámara.

La SDA, dirigida por Derek Tournear, ha sido el brazo ejecutor de la constelación de satélites de órbita baja del Pentágono, con planes de desplegar más de 1.000 satélites para misiones de seguimiento de misiles y transmisión de datos. Por su parte, la RCO gestiona programas como el satélite de comunicaciones resistente a interferencias, considerado crítico para las operaciones en entornos disputados.

Un giro hacia la centralización

Según el texto del NDAA, las funciones de ambas oficinas serían absorbidas por la Fuerza Espacial, una estructura que hasta ahora se ha centrado en la organización de las fuerzas espaciales más que en la adquisición rápida. Críticos de la medida, citados por fuentes del Pentágono, advierten que eliminar estas oficinas podría ralentizar los programas de modernización espacial, justo cuando China y Rusia aceleran sus propias capacidades en el dominio orbital.

La propuesta ha generado debate en el Congreso. Mientras los patrocinadores defienden que la centralización mejorará la coordinación, oponentes señalan que la SDA y la RCO fueron creadas precisamente para sortear la burocracia que tradicionalmente lastra las adquisiciones del Departamento de Defensa. La aprobación final de la NDAA está prevista para finales de año, y se espera que el Senado presente su propia versión del proyecto.