Una comisión designada por el Congreso de Estados Unidos ha propuesto la creación de una nueva rama militar dedicada a la guerra cibernética, con un coste inicial estimado de hasta 11.000 millones de dólares (unos 10.200 millones de euros). La iniciativa, presentada el 3 de junio, pretende reforzar las capacidades ofensivas y defensivas de Washington en el ciberespacio y proteger infraestructuras críticas frente a amenazas cada vez más sofisticadas.

Una respuesta al aumento de las ciberamenazas

Según el informe de la comisión, la nueva fuerza, que podría denominarse Cyber Force, requeriría entre 12 y 18 meses para ponerse en marcha. Estaría integrada por aproximadamente 5.000 miembros de la Guardia Nacional y hasta 6.000 civiles, lo que la convertiría en la sexta rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses, junto al Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Marines y la Fuerza Espacial.

La ciberguerra se ha convertido en un dominio militar de primer orden, y Estados Unidos debe estar preparado para defender sus redes y atacar las de sus adversarios, señala el documento.

El coste incluiría la creación de infraestructuras, sistemas de mando y control, programas de formación y la adquisición de herramientas ofensivas y defensivas. La comisión subraya que la inversión es necesaria ante el incremento de ciberataques atribuidos a potencias como Rusia, China e Irán, que han afectado a empresas estadounidenses, agencias gubernamentales y redes eléctricas.

Implicaciones geopolíticas y presupuestarias

La propuesta llega en un momento de creciente competencia estratégica en el ciberespacio. Recientemente, el Pentágono ha alertado sobre la vulnerabilidad de infraestructuras críticas como oleoductos, centrales eléctricas y sistemas financieros. La nueva rama, de ser aprobada por el Congreso, supondría un cambio significativo en la estructura militar de EE.UU., que ya cuenta con el Mando Cibernético (USCYBERCOM) desde 2010, pero sin un componente de servicio independiente.

Analistas estadounidenses consideran que la creación de una rama específica permitiría una mejor coordinación entre las distintas fuerzas y una mayor especialización del personal. Sin embargo, el coste ha suscitado dudas entre algunos legisladores, que temen que desvíe fondos de otras prioridades de defensa. La comisión defiende que la inversión es comparable a la realizada en la Fuerza Espacial, que costó unos 2.000 millones de dólares en sus primeros años de funcionamiento.

El informe será debatido en las próximas semanas en el Congreso, donde se espera una discusión intensa sobre la necesidad y el alcance de la nueva rama militar cibernética.