El liderazgo del Pentágono se presentó la semana pasada ante el Capitolio para defender la solicitud de presupuesto de defensa del presidente Donald Trump, que asciende a 1,5 billones de dólares, en medio de un debate sobre la crítica escasez de misiles que afecta a las Fuerzas Armadas estadounidenses. El estado de los arsenales, considerablemente mermados por el envío de armamento a Ucrania y la guerra en Irán, centró buena parte de las intervenciones de los legisladores de ambos partidos.

Un incremento récord en municiones de alto valor

La Administración Trump ha solicitado 70.500 millones de dólares para las municiones más críticas y de alto valor, lo que supone un incremento del 188% respecto al presupuesto del año anterior. Este aumento sin precedentes ha suscitado preguntas incómodas en las comisiones del Congreso sobre las razones de la carestía y la magnitud del gasto propuesto.

En las audiencias, se escuchó una gran preocupación por parte de miembros del Congreso de ambos lados del pasillo. Preocupación por el rápido agotamiento de las municiones en una guerra no autorizada en Irán. Preocupación por las consecuencias de vaciar nuestras reservas para armar a Ucrania. Preocupación por el estado decrépito de la base industrial de defensa y su incapacidad para responder con agilidad.

Las preguntas que el Pentágono no responde

El debate ha sido avivado por un artículo que plantea una cuestión que no se ha abordado con claridad: ¿por qué Estados Unidos se encuentra en una situación de escasez de misiles? La crítica apunta a que la estrategia de gasto militar sin control, sumada a los conflictos prolongados en el exterior, ha dejado al país en una posición vulnerable. Los legisladores han señalado que el coste humano y financiero de las guerras podría poner en riesgo la capacidad disuasoria futura del país.

La defensa del presupuesto por parte del Pentágono se produce en un contexto de creciente malestar social por el gasto militar, que ya supera con creces el de cualquier otra nación. Hasta el cierre de esta edición, no se ha anunciado una votación definitiva sobre la propuesta, que deberá ser aprobada por el Congreso en las próximas semanas.