El gobierno de Estados Unidos ha instado a las autoridades europeas a adoptar medidas preventivas ante el brote de ébola en África, que coincide con el inicio de la Copa Mundial de Fútbol el próximo jueves. La preocupación radica en que los grandes movimientos de población y la porosidad de las fronteras faciliten la propagación del virus fuera del continente africano.

El Centro Africano de Control y Prevención de Enfermedades (CDC África) advirtió el miércoles de que la epidemia continúa presentando un riesgo significativo de propagación regional. En un comunicado, señaló que los desplazamientos de personas, el comercio transfronterizo y la falta de controles efectivos en las fronteras incrementan las posibilidades de que el virus se extienda a países vecinos.

La alerta estadounidense

Según fuentes diplomáticas, la administración estadounidense ha solicitado a los gobiernos europeos que refuercen los protocolos sanitarios en aeropuertos y puertos, así como que establezcan sistemas de vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos importados. El objetivo es evitar que el virus llegue al continente americano a través de los flujos de viajeros que acudirán al evento deportivo.

El Mundial, que se celebra en varias sedes de Europa, atraerá a millones de aficionados de todo el mundo, lo que, según los expertos, multiplica el riesgo de contagio en un contexto de brote activo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha emitido hasta el momento recomendaciones específicas, pero sigue de cerca la evolución de la epidemia.

Un brote sin fronteras

El brote actual, localizado inicialmente en una región no especificada de África, ha registrado casos en varios países vecinos debido a la debilidad de los sistemas sanitarios locales y a la dificultad para rastrear contactos. El CDC África insiste en que la cooperación internacional es esencial para contener la emergencia y evitar una crisis sanitaria global.

Estados Unidos ya ha movilizado equipos de respuesta rápida y ha ofrecido asistencia técnica a los países afectados, aunque el foco ahora está en los países europeos, que deberán coordinar medidas de control en sus fronteras durante el torneo.