El secretario de la Armada estadounidense en funciones, Hung Cao, ha confirmado que Estados Unidos ha pausado la venta de armas a Taiwán debido a la guerra con Irán. La declaración se produjo este jueves durante una audiencia del Subcomité de Defensa del Senado, cuando el senador republicano Mitch McConnell preguntó sobre una posible interrupción en las transferencias de armamento al territorio insular.

«Ahora mismo estamos haciendo una pausa para asegurarnos de que tenemos las municiones que necesitamos para Epic Fury», afirmó Cao, en referencia al nombre en clave de la operación militar estadounidense contra Irán. El alto funcionario mantuvo que el país cuenta con «suficientes» municiones y que las ventas se reanudarán «cuando la administración lo considere necesario».

Las palabras de Cao chocan con la justificación que había esgrimido previamente la Casa Blanca para la pausa. La semana pasada, el presidente Donald Trump sugirió que podría retrasar la aprobación de una venta de armas a Taiwán por valor de 14.000 millones de dólares (unos 13.000 millones de euros) como «moneda de cambio» con China. «Todavía no lo he aprobado. Vamos a ver qué pasa», declaró Trump en una entrevista.

La paralización de las ventas supone un giro en la política de apoyo militar a Taiwán, que Washington ha mantenido durante décadas como parte de su estrategia de contención de Pekín. El desvío de armamento hacia el frente iraní evidencia el coste de los conflictos simultáneos que afronta Estados Unidos y su impacto en el equilibrio de poder en el Pacífico.