El Comité Nacional de Seguidores de los Elefantes (CNSE) de Costa de Marfil ha denunciado que el Gobierno de Estados Unidos les ha negado las visas para asistir al Mundial 2026, que se celebrará en territorio estadounidense junto con México y Canadá. La decisión, enmarcada en la política migratoria restrictiva de la administración Trump, deja a la selección marfileña sin el apoyo de su afición en las gradas, según confirmó el propio comité en un comunicado.
Según el CNSE, la negativa fue categórica y no se ofrecieron explicaciones detalladas. Solo la diáspora marfileña residente en Estados Unidos podrá asistir a los partidos para animar al equipo. La noticia ha generado malestar en Abiyán, donde el Gobierno marfileño aún no se ha pronunciado oficialmente, aunque fuentes diplomáticas consultadas califican la medida de «injusta y contraproducente» para el espíritu del torneo.
La política migratoria, en el centro de la polémica
El diario deportivo francés L’Equipe dedicó su portada al episodio con el titular: «La política migratoria de Trump alcanza la Copa del Mundo». En la ilustración, el presidente estadounidense aparece con un títere del mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, en una mano y la copa del mundo en la otra, flanqueado por agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). La imagen refleja la creciente percepción de que la política migratoria de Washington está empañando el evento deportivo más importante del planeta.
La decisión también ha sido destacada por otros medios internacionales, como el mexicano La Jornada, que señala la contradicción entre el espíritu de hospitalidad del fútbol y las restricciones migratorias. Mientras tanto, en Italia, La Gazzetta dello Sport lamentaba la ausencia de la selección italiana, aunque el foco principal sigue siendo el impacto de las visas denegadas a los aficionados marfileños.
Un precedente para la Copa del Mundo
Esta no es la primera vez que la política migratoria de Trump afecta a eventos internacionales, pero sí la primera que incide directamente en un Mundial. La FIFA, cuyo presidente Gianni Infantino ha mantenido una relación ambigua con la administración estadounidense, aún no ha emitido un comunicado oficial al respecto. El torneo, que arranca en junio de 2026, contará con la participación de 48 selecciones. La ausencia de la hinchada marfileña en las gradas podría sentar un precedente preocupante para otras naciones africanas y del sur global cuyos ciudadanos también enfrentan dificultades para obtener visados estadounidenses.
La organización del Mundial 2026, que se celebrará por primera vez en tres países, ya había sido cuestionada por las estrictas condiciones migratorias. La denuncia del CNSE pone sobre la mesa la necesidad de repensar las políticas de visados para garantizar que el fútbol siga siendo un deporte verdaderamente global.




