Tres marineros indios han muerto en un ataque de las fuerzas estadounidenses contra un petrolero comercial, según informaron fuentes oficiales indias este sábado. El incidente, ocurrido en aguas cercanas a Omán, ha desatado una oleada de indignación en India y ha elevado la tensión diplomática con Estados Unidos, que mantiene en la región un bloqueo al transporte marítimo relacionado con Irán.
La embarcación atacada, de bandera panameña, fue alcanzada por proyectiles de origen estadounidense en el marco de las operaciones militares para interceptar buques que, según Washington, intentan eludir las sanciones contra el régimen de Teherán. El ataque causó también varios heridos entre la tripulación, aunque las autoridades indias no han precisado el número exacto.
Condenamos enérgicamente este ataque contra un buque mercante. Exigimos el cese inmediato de las hostilidades contra embarcaciones civiles en la región, que ponen en riesgo vidas inocentes.
La Cancillería india ha confirmado que los fallecidos son ciudadanos indios y ha exigido a Washington una investigación exhaustiva del suceso. Mientras tanto, el primer ministro Narendra Modi tiene previsto abordar el incidente en una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, según fuentes de la Casa Blanca.
Un bloqueo controvertido
El ataque se enmarca en la estrategia de EE.UU. para estrangular económicamente a Irán mediante la intercepción de cargamentos que, bajo la presunta complicidad de armadores y tripulaciones, eluden las sanciones internacionales. Sin embargo, la muerte de tres marineros indios ha reabierto el debate sobre la legalidad de estas operaciones y su coste en vidas civiles.
India, que mantiene estrechos vínculos comerciales y energéticos con Irán, ha mostrado su malestar en varias ocasiones por el bloqueo, que afecta a buques que transitan por el golfo de Omán y el mar Arábigo. El incidente amenaza con erosionar la relación bilateral entre ambos países, que en los últimos años había profundizado su cooperación en materia de defensa y seguridad en el océano Índico.
Organizaciones de derechos humanos han criticado el uso de la fuerza contra buques mercantes. Amnistía Internacional instó a Washington a modificar sus protocolos de interdicción para evitar que se repitan tragedias como esta, que ponen en jaque la seguridad de las rutas marítimas globales.




