La empresa estadounidense Antares ha alcanzado la criticidad inicial de su microrreactor Mark-0 en el Idaho National Laboratory (INL), según anunció el pasado 4 de junio. Con este hito, Antares se convierte en la primera compañía privada en lograr la criticidad de un reactor avanzado en el marco del programa Reactor Pilot Program del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), impulsado por la administración de Donald Trump.
La prueba, realizada bajo la supervisión del DOE, representa un avance significativo en la carrera por desarrollar reactores modulares pequeños (SMR) de iniciativa privada. El objetivo del programa es establecer una vía de concesión de licencias replicable que permita acelerar la demostración de futuros reactores en plazos comerciales, reduciendo la dependencia de los grandes reactores tradicionales.
Implicaciones para el debate nuclear en España
El éxito de Antares en EE.UU. alimenta el debate sobre la viabilidad de los SMR en España, donde el sector nuclear debate la posible implantación de este tipo de tecnología como complemento a las centrales actuales. La criticidad del Mark-0 demuestra que los reactores avanzados pueden superar la fase de diseño y entrar en operación real, lo que podría allanar el camino para proyectos similares en Europa.
El secretario de Energía de EE.UU., Chris W., calificó el logro como «un momento histórico para la energía nuclear estadounidense» y subrayó que el DOE ha reformado el proceso de prueba de reactores avanzados para hacerlo más ágil. Aunque Antares no ha divulgado aún la potencia del reactor ni los plazos para su comercialización, el hito sitúa a la compañía californiana como líder en el sector de los SMR privados.
Analistas del sector consideran que el modelo de colaboración público-privada del DOE podría servir de referencia para futuros programas nucleares en España, donde el Gobierno mantiene abierta la opción de incluir pequeños reactores en su estrategia energética a largo plazo, aunque aún no hay proyectos concretos sobre la mesa.




