Estados Unidos ha llevado a cabo una segunda jornada de ataques contra objetivos en territorio iraní, según ha informado este jueves el Ministerio de Salud de Irán, que eleva a 14 los fallecidos y a 78 los heridos como consecuencia de los bombardeos. El tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula aproximadamente el 20% del crudo mundial, se encuentra casi paralizado, según datos de seguimiento de buques.

La escalada militar se produce tras el colapso del Memorándum de Entendimiento (MOU) firmado entre Washington y Teherán, un pacto que ya había sufrido una primera ruptura meses atrás. Los ataques estadounidenses, que alcanzaron 80 objetivos con municiones de precisión, fueron la respuesta a disparos de fuerzas iraníes contra varios buques que transitaban el estrecho sin coordinación previa con las autoridades de la República Islámica.

El portavoz del Ministerio de Salud iraní, Hossein Kermanpour, declaró que «al menos 14 personas murieron y 78 resultaron heridas como resultado de los ataques estadounidenses». No se precisó cuántas de las víctimas son civiles o militares, ni la localización exacta de los impactos dentro del territorio iraní.

Una crisis energética global

El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, es una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. La práctica paralización del tráfico de petroleros supone una amenaza inmediata para los mercados energéticos mundiales. La tensión se produce en un contexto de debilidad del MOU bilateral, que había aliviado temporalmente las sanciones a cambio de limitaciones al programa nuclear iraní, pero que nunca fue ratificado formalmente por el Congreso de EE.UU.

El gobierno iraní advierte de que cualquier nueva agresión estadounidense provocará una ruptura definitiva del MOU y el cierre total del estrecho.

Por el momento, ni la Casa Blanca ni el Pentágono han ofrecido una valoración oficial sobre las bajas reportadas.