Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han lanzado este miércoles una nueva ronda de ataques contra objetivos militares iraníes, según fuentes oficiales. La ofensiva se produce después de que Washington reimpusiera un bloqueo naval a los puertos de la República Islámica, en una escalada que eleva la tensión en Oriente Próximo.
Las autoridades estadounidenses no han especificado el número de objetivos alcanzados ni las posibles bajas causadas por los bombardeos. La acción militar forma parte de la estrategia de presión máxima adoptada por la administración de Donald Trump tras la ruptura del acuerdo nuclear con Teherán en 2018.
El bloqueo naval como antesala
La imposición del cerco marítimo a los puertos iraníes se había anunciado en los días previos como una medida para interceptar el tráfico de armas y cortar las vías de suministro de combustible a los aliados regionales de Irán. Con esta nueva oleada de ataques, Washington busca debilitar la capacidad militar de la Guardia Revolucionaria iraní.
No ha trascendido por ahora la reacción oficial de Teherán, aunque en anteriores episodios el régimen de los ayatolás ha amenazado con bloquear el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del crudo mundial, lo que dispararía los precios del petróleo y afectaría directamente a la economía global.
La escalada se produce en un contexto de creciente enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, que viene intensificándose desde la retirada estadounidense del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) y la reimposición de sanciones económicas. La comunidad internacional observa con preocupación el incremento de las hostilidades en una de las regiones más volátiles del planeta.




