El proyecto de Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para 2027, que debate el Congreso estadounidense, incluye una disposición que exigiría la incorporación de componentes fabricados en Israel en los sistemas de armas de Estados Unidos. La medida, adelantada por fuentes parlamentarias, ha sido criticada por equiparar los intereses nacionales de EE.UU. con los de un país extranjero.

Según el texto filtrado del borrador, la cláusula obligaría al Pentágono a adquirir ciertos componentes israelíes para sistemas como el caza F-35 o los misiles interceptores del Iron Dome, integrando a la industria armamentista israelí en la cadena de suministro militar estadounidense. Los defensores de la iniciativa argumentan que refuerza la cooperación estratégica bilateral, mientras que los críticos advierten de que arrastra a Washington a conflictos regionales que no le son propios.

Analistas citados por la prensa estadounidense señalan que el NDAA de 2027 trata los intereses estadounidenses como idénticos a los de una nación extranjera, calificando la medida como un paso más hacia la fusión de las políticas de defensa de ambos países. La disposición no especifica el volumen ni el valor mínimo de los componentes israelíes, pero establece un precedente al exigir su inclusión como requisito legal.

Un giro en la política de defensa

La inclusión de componentes extranjeros obligatorios en sistemas de armas estadounidenses es inusual, ya que hasta ahora las adquisiciones se regían por criterios de coste y capacidad técnica. La nueva cláusula, según fuentes del Congreso, responde a los esfuerzos del lobby israelí en Washington por estrechar los lazos militares. Sin embargo, varios legisladores han expresado su preocupación por la pérdida de autonomía en la cadena de suministro y el riesgo de verse implicados en operaciones militares israelíes sin control del Congreso.

La aprobación definitiva del NDAA se espera para finales de 2026. De mantenerse la disposición, marcaría un hito en la relación bilateral, situando a Israel como el primer país con un estatus de proveedor obligatorio de componentes para el arsenal estadounidense.