El Gobierno de Estados Unidos ha imputado formalmente al expresidente cubano Raúl Castro, de 95 años, por siete cargos relacionados con conspiración para cometer tráfico de drogas, asesinato de ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. El anuncio se produjo el 20 de mayo de 2026 en Washington, según fuentes del Departamento de Justicia.

La acusación se vincula al derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, en el que murieron cuatro civiles. Junto a Castro han sido imputadas otras cinco personas, aunque no se han revelado sus identidades.

Raúl Castro, alias El Cangrejo, ha sido una figura central en la política cubana durante casi 70 años. Hermano menor de Fidel Castro, participó en la Revolución Cubana que derrocó a Fulgencio Batista en 1959. Fue ministro de Defensa durante décadas y asumió la presidencia en 2008, cargo que ocupó hasta 2018. Aunque ha permanecido alejado del poder formal, su influencia dentro del régimen sigue siendo significativa.

Contexto político y diplomático

La imputación se enmarca en la política exterior de endurecimiento de Washington hacia La Habana, que busca presionar al régimen castrista. Para España, que mantiene vínculos históricos y diplomáticos con Cuba, la decisión estadounidense podría afectar las relaciones en el espacio iberoamericano y reabrir debates sobre la posición europea ante la isla.

La defensa de Castro, por el momento, no ha emitido declaraciones públicas. El caso eleva la tensión entre ambos países en un momento en que las sanciones económicas contra Cuba se han intensificado.