Estados Unidos presentó cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro el 20 de mayo de 2026, según informó un funcionario del Gobierno estadounidense. El anuncio supone una escalada significativa en la confrontación entre Washington y La Habana, en el marco de la creciente presión de la Administración Trump sobre la isla.
Los detalles concretos de la acusación no han sido revelados, pero la decisión se enmarca en la política de sanciones y aislamiento que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo económico, impuesto en los años sesenta, se ha endurecido progresivamente durante la actual presidencia republicana, con nuevas restricciones a los viajes, las remesas y el comercio.
Raúl Castro, de 95 años, fue presidente de Cuba entre 2008 y 2021, tras suceder a su hermano Fidel Castro. Durante su mandato, promovió reformas económicas limitadas y mantuvo el control político del Partido Comunista. La presentación de cargos contra una figura tan emblemática de la Revolución Cubana representa un gesto de máxima hostilidad por parte de Washington.
Es un acto de agresión judicial que viola el derecho internacional, declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
Analistas consultados señalan que esta acción podría tener consecuencias imprevisibles en las relaciones bilaterales, ya muy deterioradas. Es la primera vez que se imputa a un exjefe de Estado cubano en activo, y la Administración Trump busca asfixiar a Cuba mediante este movimiento judicial, según un experto en política latinoamericana.




