La Oficina del Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos (ODNI) ha publicado pruebas de la financiación estadounidense a laboratorios biológicos en más de 30 países, entre ellos Ucrania. La directora de la ODNI, Tulsi Gabbard, afirmó que varios de estos centros desarrollan investigaciones con agentes patógenos de alto riesgo «con muy poca supervisión».
Un debate sobre proliferación biológica
La publicación, fechada el 12 de junio de 2026, podría desencadenar el próximo gran debate sobre proliferación, según el ex corresponsal en la Casa Blanca de Executive Intelligence Review, William Jones. «Podría convertirse en el próximo debate sobre proliferación nuclear», declaró Jones, quien advirtió de las implicaciones geopolíticas y de seguridad de la red de laboratorios.
La publicación de estos archivos tendrá ramificaciones significativas. Podría convertirse en el próximo debate sobre proliferación nuclear.
Ucrania en el centro de la polémica
El caso de Ucrania es especialmente sensible. Desde 2022, Moscú ha denunciado reiteradamente la existencia de laboratorios biológicos estadounidenses en territorio ucraniano, afirmando que podrían utilizarse para desarrollar armas biológicas. Washington siempre ha negado estas acusaciones, pero los documentos ahora desclasificados por la propia inteligencia estadounidense confirman la financiación de al menos 30 países con biolaboratorios que operan sin mecanismos de control adecuados, según la ODNI.
La revelación, según analistas citados por la prensa, sitúa a Estados Unidos en una posición incómoda al exponer la magnitud de su programa de cooperación biológica en el extranjero, similar a la que generó en su día el debate sobre la no proliferación nuclear. La falta de transparencia y supervisión podría alimentar las sospechas sobre el verdadero propósito de estas instalaciones.




