Más de la mitad de las selecciones africanas clasificadas para el Mundial de fútbol de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, se enfrentan a un complejo proceso burocrático para que sus aficionados puedan viajar al país anfitrión. Washington exige visado, fianzas económicas y otros requisitos financieros que, según alertan medios africanos, convertirán el desplazamiento en un «parcours du combattant» para los seguidores de estas naciones.
Entre los países más afectados destaca Marruecos, cuya selección ya está clasificada y que cuenta con una nutrida comunidad en España. Los ciudadanos marroquíes necesitan un visado de turista B-2, que requiere demostrar solvencia económica suficiente, presentar documentación exhaustiva y, en algunos casos, depositar una fianza que puede alcanzar los 10.000 dólares por persona. Otras naciones subsaharianas clasificadas, como Nigeria, Senegal o Ghana, también enfrentan restricciones similares.
Requisitos financieros y de documentación
El Departamento de Estado estadounidense exige a los solicitantes demostrar vínculos suficientes con su país de origen para garantizar su regreso. Esto incluye presentar contratos de trabajo, propiedades o ingresos regulares. En el caso de Marruecos, las autoridades consulares suelen pedir además una fianza reembolsable, que puede ascender a varios miles de dólares, como garantía de que el visitante no excederá el tiempo de estancia permitido.
Los aficionados tendrán que acreditar recursos económicos suficientes para cubrir gastos de viaje, alojamiento y manutención durante toda su estancia, además de la fianza exigida en algunos casos, según fuentes consulares consultadas por la prensa africana.
La medida afecta de lleno a la gran diáspora marroquí en España, que suma más de 900.000 personas. Muchos de ellos, con doble nacionalidad o residencia legal en España, también necesitarán visado si no poseen pasaporte estadounidense o español. La organización del campeonato, que se disputará entre junio y julio de 2026, ha recibido críticas por las dificultades de acceso que impone a los seguidores de los países participantes.
Un contraste con la política migratoria
La exigencia de visados y fianzas contrasta con la retórica de inclusión que la FIFA y el Gobierno estadounidense han promovido para el evento. Mientras que para los aficionados de países europeos o de Canadá el acceso es sencillo, los seguidores africanos deberán sortear barreras administrativas que, según denuncian organizaciones pro derechos humanos, discriminan de facto a ciudadanos de determinadas nacionalidades. La comunidad marroquí en España, que espera viajar en masa a apoyar a su selección, se enfrenta a un proceso que puede durar meses y costar cientos de euros en tasas y fianzas.
El Mundial 2026 será el primero que acojan conjuntamente Estados Unidos, Canadá y México, pero las normas de entrada las fija cada país. En el caso estadounidense, las restricciones a los viajeros africanos no son nuevas, pero su aplicación en un contexto deportivo de tal magnitud ha reabierto el debate sobre la equidad en el acceso a eventos globales. La FIFA no ha emitido hasta ahora un comunicado oficial sobre este asunto.




