Estados Unidos ha exigido este sábado a Irán un compromiso claro con la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz, después de que las autoridades iraníes lanzaran ataques contra buques en la zona. La crisis amenaza el tráfico marítimo y el suministro energético mundial.
El Estrecho de Ormuz, estrecho paso entre el golfo Pérsico y el mar de Omán, es una de las rutas energéticas más críticas del planeta: por él transita aproximadamente el 20% del crudo mundial. Los recientes ataques iraníes contra buques comerciales han elevado la tensión en la región, donde Teherán mantiene una capacidad militar significativa para interferir en la navegación.
La vulnerabilidad de la ruta energética
La estrategia iraní de hostigar el tráfico marítimo busca presionar a Occidente, pero conlleva riesgos. Una escalada podría provocar una respuesta militar estadounidense o de sus aliados en la región, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos. El último episodio de inestabilidad en el estrecho, en 2019, ya provocó un aumento de las primas de seguro para los petroleros y un encarecimiento del crudo.
Para España, importadora neta de petróleo y gas, cualquier interrupción en el suministro desde Oriente Próximo repercute directamente en los precios de la energía y en la economía doméstica. El Gobierno español sigue con atención la evolución de la crisis.
Posición de Teherán
Irán, por su parte, defiende su derecho a controlar el estrecho en el marco de su seguridad nacional, aunque no ha reconocido oficialmente los ataques denunciados por Washington. La exigencia estadounidense se produce en un contexto de máxima tensión diplomática entre ambos países, que mantienen conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, sin avances sustanciales.
El Departamento de Estado estadounidense ha subrayado que la libertad de navegación es un principio del derecho internacional y que no tolerará amenazas a la seguridad marítima. Washington estudia medidas adicionales, como el refuerzo de la presencia naval en el golfo Pérsico, para disuadir nuevas acciones iraníes.




