La inteligencia estadounidense ha estimado que Irán ha recuperado el acceso al 90% de sus instalaciones de misiles en el estratégico Estrecho de Ormuz, según fuentes de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos citadas este miércoles por la prensa estadounidense. La evaluación, fechada a 13 de mayo de 2026, señala que Teherán controla de nuevo 30 de las 33 bases que mantenía en la zona, incluyendo lanzadores y emplazamientos subterráneos.
Un punto clave para el tránsito energético mundial
El Estrecho de Ormuz es una de las arterias más sensibles del planeta: por sus aguas transita cerca del 20% del petróleo mundial. La restauración de estas capacidades militares por parte de la República Islámica representa, según los analistas citados, un incremento significativo de su capacidad de disuasión y de control sobre el tráfico marítimo en la región.
La cifra del 90,9% de recuperación (30 de 33 sitios) supone un giro respecto a evaluaciones anteriores, que situaban en un porcentaje menor la capacidad operativa iraní tras los bombardeos selectivos llevados a cabo por Israel y Estados Unidos en el marco del conflicto regional. Las instalaciones incluyen baterías de misiles antibuque y sistemas de defensa costera que pueden cerrar el estrecho en caso de conflicto.
Fuentes del Pentágono señalaron que la reconstrucción se habría acelerado en los últimos meses gracias a la llegada de componentes y tecnología desde China y Rusia, aunque no precisaron el alcance exacto de esa colaboración. El Departamento de Defensa estadounidense no ha emitido un comunicado oficial sobre la evaluación, pero la filtración busca, según analistas, presionar al Congreso para que mantenga el flujo de ayuda militar a los aliados regionales, en particular Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.




