La producción de obuses de 155 mm del Ejército de Estados Unidos, destinados en parte a Ucrania, enfrenta dificultades que frustran los planes de aumentar la fabricación, según ha advertido un organismo de control gubernamental. La urgencia por suministrar munición a las fuerzas ucranianas choca con obstáculos de manufactura que no han sido detallados públicamente.
El informe, difundido este 14 de julio, señala que los problemas están afectando la capacidad de la industria de defensa estadounidense para responder a la demanda. Aunque no se han facilitado cifras concretas, el ritmo de producción actual no cumple con las previsiones del Pentágono, que busca incrementar el suministro de artillería en el marco de la guerra en Ucrania.
La situación podría repercutir también en los aliados europeos, incluida España, que dependen en parte de la cadena de suministro estadounidense para sus propias reservas de munición. La falta de obuses compromete tanto la asistencia a Kiev como la capacidad de reposición de los arsenales de la OTAN, en un contexto de elevado consumo de proyectiles en el frente ucraniano. El organismo de control no especificó qué contratistas están implicados ni la magnitud de los retrasos, pero subrayó que los planes del Ejército para duplicar la producción se enfrentan a dificultades técnicas y de suministro de componentes. La advertencia llega en un momento en que Ucrania consume hasta 6.000 proyectiles diarios, según estimaciones de fuentes militares, lo que tensiona las reservas aliadas. El Pentágono no ha emitido una respuesta oficial al informe, aunque fuentes internas citadas por la prensa estadounidense reconocen que los problemas de fabricación son “reales” y que se están buscando soluciones con los contratistas.




