Estados Unidos e Irán han intercambiado disparos en el golfo Pérsico y Washington ha impuesto nuevas sanciones a Teherán, rompiendo la frágil tregua de tres semanas que se mantenía en la región. El incidente eleva la tensión en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita cerca del 20% del petróleo global.

Las sanciones contra el petróleo iraní

Las nuevas sanciones estadounidenses, anunciadas este miércoles por el Tesoro, apuntan a buques y empresas que facilitan la exportación de crudo iraní, según fuentes oficiales. La medida busca asfixiar la principal fuente de ingresos de Teherán y podría afectar a navieras que, según Washington, están siendo coaccionadas por Irán para transportar su petróleo. El intercambio de disparos se produjo cuando un dron estadounidense fue derribado por fuerzas iraníes cerca del estrecho de Ormuz, según el Pentágono. Irán, por su parte, asegura haber respondido a una incursión naval no autorizada.

Impacto directo en la seguridad energética de España

La escalada preocupa especialmente a España, que depende en gran medida de las importaciones de gas y petróleo. España importa cerca del 14% de su crudo de Irak y Arabia Saudí, países cuyas exportaciones transitan por el golfo Pérsico. Una interrupción del flujo podría disparar los precios de la energía en el mercado ibérico, según advierten analistas del sector. La Comisión Europea ha llamado a la moderación y ha instado a ambas partes a retomar el diálogo. Por ahora, la tregua acordada en mayo queda en papel mojado, y el riesgo de una escalada regional mantiene en vilo a los mercados energéticos mundiales.