Estados Unidos y Irán han vuelto a enfrentarse directamente tras el colapso del memorando de alto el fuego que regía desde hace meses. El Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) anunció que el 7 de julio lanzó una nueva oleada de ataques de precisión contra más de 80 blancos en territorio iraní, una operación que calificó de “importante incumplimiento” del acuerdo de cese de hostilidades.

La respuesta iraní no se hizo esperar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) informó, a través de la agencia estatal IRNA, que sus fuerzas navales y aeroespaciales ejecutaron un ataque combinado con misiles y drones sobre 85 objetivos militares estadounidenses en la región, incluyendo el cuartel general de la Quinta Flota en Baréin y la base de Ali Al Salem en Kuwait.

La escalada, que abarca los días 7 y 8 de julio, supone el segundo choque armado directo desde la firma del Memorando de Entendimiento (MOU) que debía desactivar la confrontación bilateral. Según fuentes diplomáticas, la extensión de los bombardeos estadounidenses superó con creces los anteriores intercambios, lo que indica que Washington buscó restablecer la disuasión más que limitarse a una represalia puntual.

EE.UU. es responsable del fracaso del memorando de alto al fuego, debido a los recientes ataques, la revocación de la autorización para exportar petróleo iraní y otras medidas de Washington que han inutilizado las disposiciones del acuerdo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que “ya no tiene sentido negociar con Irán” y que “ya no quiero tener más trato con ellos”. Durante una cumbre en Ankara, Trump también criticó a los aliados de la OTAN por no respaldar a Washington frente a Teherán.

Paralelamente, el conflicto amenaza con extenderse al estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más vitales del planeta. La cancillería iraní responsabilizó a EE.UU. del fracaso del alto el fuego y advirtió que las acciones de Washington —incluyendo la reimposición de sanciones a las exportaciones de crudo iraní— han dejado sin efecto el memorando. Trump confirmó que el alto el fuego “ya no está vigente”.