Estados Unidos e Irán han alcanzado este lunes 15 de junio un acuerdo para poner fin a las hostilidades y restablecer la libre navegación en el estrecho de Ormuz, según han confirmado fuentes oficiales de ambos gobiernos. El pacto, que se venía negociando en secreto desde hace semanas, disipa los temores de una escalada militar que habría interrumpido el tránsito de crudo a escala global.
El estrecho de Ormuz canaliza aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo, lo que lo convierte en uno de los puntos más sensibles del comercio energético. Para España, la estabilidad en la zona es clave: el país importa el 40% de su crudo de Oriente Medio, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica.
Reapertura del tráfico marítimo
Las partes han acordado que la vía marítima permanecerá abierta a partir del próximo viernes, según informó la agencia oficial iraní IRNA. Aunque no se han divulgado los detalles de la mediación, el pacto incluye garantías mutuas para la seguridad del tránsito de buques civiles y militares.
El acuerdo representa un giro significativo después de semanas de tensión creciente en el golfo Pérsico, donde Estados Unidos había desplegado refuerzos navales. Irán, por su parte, había amenazado con bloquear el estrecho como represalia por las sanciones económicas. La resolución evita una interrupción que habría disparado los precios del petróleo y afectado especialmente a Europa, dependiente de las importaciones de la región.
La libre navegación en el estrecho de Ormuz es estratégica para la economía global. Cualquier interrupción habría tenido consecuencias inmediatas en los mercados energéticos.
Analistas internacionales señalan que el pacto supone un alivio para la seguridad energética europea, aunque advierten de que las desavenencias de fondo entre Washington y Teherán siguen sin resolverse. El acuerdo se limita al ámbito de la navegación y la contención militar, sin abordar el programa nuclear iraní ni las sanciones estadounidenses.
La noticia ha sido acogida con cautela en los mercados. El barril de Brent cotizaba este lunes con una caída del 2%, reflejando la reducción de la prima de riesgo geopolítico. No obstante, la tensión en la región sigue latente, y cualquier incumplimiento podría reactivar la crisis.




