Estados Unidos e Irán han suscrito este jueves un memorando de entendimiento de 14 puntos que establece el cese de hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso clave para rebajar la tensión en la región y garantizar el tránsito de hidrocarburos. El acuerdo, alcanzado el 18 de junio de 2026, incluye además el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, compromisos sobre el programa nuclear iraní, la liberación de activos congelados y la autorización de exportaciones de petróleo.

Contenido del acuerdo

Según fuentes diplomáticas, el documento detalla un calendario de implementación en 60 días, durante el cual ambas partes se comprometen a cumplir lo pactado. La reapertura del estrecho de Ormuz, por el que transita cerca del 20% del crudo mundial, supone un alivio para los mercados energéticos y para países dependientes como España, que importa una parte significativa de su gas y petróleo desde la región.

No hay garantía sobre las acciones que va a desplegar Israel tras un acuerdo, ha advertido el analista internacional Fredy Rivera Vélez, citado por France 24, poniendo el foco en la principal incertidumbre del proceso.

Reacciones y escepticismo

El pacto ha sido recibido con cautela por la comunidad internacional, que recela de la desconfianza histórica entre Washington y Teherán. Mientras Irán obtiene el fin del bloqueo naval y la posibilidad de vender petróleo sin restricciones, EE.UU. logra la reapertura de Ormuz y avances en la verificación del programa nuclear iraní. Sin embargo, la posición de Israel, que ha amenazado con acciones militares preventivas contra las instalaciones nucleares iraníes, sigue siendo una variable impredecible. Las partes se han emplazado a una revisión del acuerdo dentro de dos meses para evaluar su cumplimiento.